Aprende a elegir el mejor modelo para tus gafas de esquí

Aprende a elegir el mejor modelo para tus gafas de esquí

La temporada de nieve ya ha comenzado hace algunas semanas y si quieres disfrutar de unas vacaciones en la montaña en pleno enero, las gafas de esquí son uno de los accesorios que no puede faltarte, al igual que la ropa abrigada en capas (lo demás lo puedes alquilar en el centro de esquí directamente).

Escoger gafas esquí no es una tarea sencilla y requiere de cierta preparación y conocimientos. No es preciso que te pases todo un día en una óptica, pero sí que prestes atención a algunas cuestiones que evitarán, por ejemplo, que la nieve te “ciegue” o que te broncees de más el rostro.

Muchas personas relacionan las gafas de sol con la playa y no con la nieve. Sin embargo, en entornos nevados los rayos ultravioletas reflejan aún más porque la gran parte de la superficie es blanca. Los estudios indican que la nieve refleja el 80% de los UV, mientras que en la playa no llega al 25%.

No es lo mismo llevar tus gafas de sol (las mismas que has usado en el verano para la piscina o el mar) que usar unas máscaras o gafas de esquí. Estas últimas están pensadas justamente para una protección superior e incluso el diseño evita que el frío, la nieve o el viento hagan estragos en tu rostro.

Uno de los factores que también debemos tener en cuenta además del reflejo es la altitud: cada 1000 metros que ascendemos los ojos son un 15% más propensos a daños por los rayos del sol.

Aquellas personas que hacen oídos sordos a las recomendaciones o que se olvidan de llevar sus gafas a la montaña sufren las consecuencias:“ceguera de la nieve” (oftalmia), fotofobia, dolor de cabeza, lagrimeo, sensación de arenilla en los ojos, enrojecimiento… lo que se transforma en un día o dos de reposo en la habitación del hotel con oscuridad total, vendaje y aplicación de colirio. ¡Sin dudas no quieres pasar así tus vacaciones!

Las gafas esqui son un elemento imprescindible si tienes pensado ir de viaje a la montaña, porque además de proteger la vista del sol -sobre todo si tienes ojos claros- actúan como una barrera ante la niebla, el viento, el frío y la nieve. Los microcristales de hielo pueden causar lesiones en la córnea a mediano y largo plazo y eso también es otro motivo por el cual no olvidarse de comprar o llevar las gafas.

¿Máscara o gafas?

Esta es una pregunta que muchos esquiadores (novatos o profesionales) se hacen al momento de comprar o probar gafas de esqui. Si bien se trata de una elección personal, incluso basada en la estética, lo cierto es que cada opción tiene sus pro y sus contras.

La protección contra el frío es muy importante en un ambiente en el cual las temperaturas son bajas. Por ello las máscaras suelen ser más eficaces, combinadas con una bufanda y un gorro nos cubre casi toda la superficie de la cara. Las máscaras además tienen lentes intercambiables que se adaptan a las condiciones climatológicas.

Las desventajas de llevar máscara en vez de gafas de esquí reside en dos cuestiones: la primera el calor que puede causar los días no tan fríos e incluso empañarse cuando el esquiador aumenta la temperatura debido al ejercicio. La segunda contra es que no aportan una visión periférica como sí sucede con las gafas, ya que los marcos son muy gruesos y solo sirven para mirar hacia adelante.

En el caso de que elijas unas gafas para esquiar, siempre son mejores las curvadas ya que su diseño evita el ingreso de aire. Los modelos deportivos con lentes de policarbonato son la mejor opción porque no hay riesgo de que se rompan con las caídas o los golpes.

Tips para elegir las mejores gafas de esquí

Ahora que ya sabes sobre la importancia de las gafas de esquí en la nieve y montaña, es fundamental prestar atención a ciertos consejos que te ayudarán al momento de elegir el mejor modelo para ti.

Los tres criterios esenciales que deben cumplir una gafas para esquiar son: ser cómodas, reducir la cantidad de vaho (humedad) y ofrecer calidad de visión. No olvides que para una protección óptima estas han de cubrir desde las cejas y hasta debajo de los pómulos.

1.Forma, tamaño y ajuste

Comencemos por algo simple en el caso de que nunca hayas usado gafas de esquí. A primera vista te darás cuenta de que son más grandes que las gafas de sol “de calle” (o convencionales), ya sea que elijas máscara o no. Igualmente esto no quiere decir que nos tapará toda la cara, ya que existen diversos tamaños, incluso modelos para niños o para personas con rostros pequeños. La mejor manera de saber cuál te queda mejor es probándolas.

Por otra parte, los diseñadores de gafas crean sus productos basándose en lo que ellos llaman “rostro estándar”. ¿Eso qué quiere decir? Que vienen de una forma específica. Aunque la buena noticia es que contienen una cinta ajustable y espumas de diferentes densidades (más suave para el contacto con la piel y más rígida para unirse con la máscara) con lo cual son versátiles y se adaptan a una cara “no estándar”. Nuevamente, probarlas es la clave para elegir la mejor.

2.Calidad de visión y color de la lente

Las gafas de esquí se pueden conseguir con diferentes lentes, en función al clima, es decir: para días nevados, para días nublados o para días soleados. Claro que no podemos andar con todas las lentes en la mochila e ir intercambiándolas a mitad de la jornada, o sería algo muy incómodo, por ello también se ofrecen lentes fotocromáticas o electrocromáticas para todos los climas.

Para los días soleados se recomienda usar unas gafas oscuras y con espejo para reducir el reflejo de los rayos UV. Para días nublados siempre es mejor unas gafas claras. Si bien los tonos de cada lente según el clima son exclusivos de cada marca, podemos tomar como ejemplo la gama de una de las más conocidas empresas fabricantes de gafas de esquí:

Categoría S0: Son lentes casi transparentes, color “clear”, adecuadas para el anochecer por ejemplo.

Categoría S1: Se recomiendan en caso de situaciones con poca visibilidad (de noche o cuando nieva) y pueden ser de color amarillo (“lemon”).

Categoría S2: Se trata de lentes de color rosado o rojizo (“Vermillon”) y se aconsejan para días nublados.

Categoría S3: En este caso son lentes de color naranja (“citrus”), pensadas para días totalmente soleados, donde la incidencia de los rayos UV es superior.

Categorías S1-3: Se conocen como “Modulator”, el color de las lentes es variable y se adaptan a todos los climas, es decir soleados, nublados y con escasa visibilidad -nieve, oscuridad, viento, etc-.

Además debes tener en cuenta que hay diferentes colores de cristales con respecto a la visibilidad del entorno. De esta manera las verdes acentúan el color natural del ecosistema (si la montaña está rodeada de árboles por ejemplo); amarillo para crear contraste con los alrededores; gris para que la visión no se modifique o marrón para una comodidad visual superior.

La mayoría de las gafas de sol para esquiar llevan filtros 100% anti UVA y UVB. Si estarás en montaña media te recomendamos que elijas un modelo con índice 3, pero si subirás hasta la cima, mejor es el índice 4.

3.Gafas graduadas

Las personas que tienen problemas de visión, como miopía o astigmatismo, tienen la preocupación adicional de cómo pueden ver bien si llevan esas máscaras gigantes para esquiar. Aquí tienen dos opciones: la primera es usar lentillas, en el caso de que no las usen habitualmente deberán acostumbrarse a ellas unas semanas antes.

La segunda es optar por modelos OTG (Over the glasses en inglés o sobre los lentes en español) que han sido diseñadas para que la persona se coloque sus gafas graduadas y encima de ellas la máscara de esquiar. Incluso se venden adaptadores de graduación (suplementos plásticos incoloros) que soportan las gafas y las encajan en la montura de la máscara. Así no hay problemas en caso de caídas o golpes: tus ojos y tus gafas graduadas estarán a salvo.

4.Tecnología, calidad y vaho

Las gafas de esquí ofrecen una gran tecnología porque no solo están diseñadas para proteger de los rayos UV que reflejan en la nieve sino que además ofrecen comodidad y versatilidad. A su vez se tienen en cuenta otras cuestiones como por ejemplo que deben ajustarse correctamente para evitar el ingreso de frío, nieve, lluvia o viento. Para ello cuentan con espumas de doble y triple capa.

Además cuentan con una doble capa de lente con barrera térmica y una ventilación lateral con tratamiento antivaho, con el fin de que no se empañen producto del calor emanado por el cuerpo durante el ejercicio en contraste con la baja temperatura ambiente. En este punto puedes optar por tres alternativas:

Pantalla simple: el tratamiento antivaho está en la pantalla interior

Pantalla doble: el sistema cuenta con una bolsa de aire aislante creando un filtro térmico

Pantalla doble con aireaciones: permite la ventilación y trata de forma máxima la humedad

Por último, te recomendamos que al momento de elegir las gafas de esquí no ajustes demasiado las correas y que evites que la nariz quede comprimida. Y algo más: recuerda llevar el casco que pretendes usar en las pistas para evitar que quede un “espacio” al aire libre en la frente… ¡No te gustará la marca rojiza que quedará en la piel por no estar protegida!

Puedes adquirir diferentes modelos de gafas de esquí en Óptica Arense de Barcelona: las mejores marcas, calidad y precio a tu disposición.

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